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Declaraci�n de Friburgo sobre Derechos Culturales

El lanzamiento de la Declaraci�n de Fribourg sobre Derechos Culturales tuvo lugar el 7 de mayo de 2007 en la Universidad de Fribourg y el d�a siguiente, 8 de mayo de 2007, en el Palais des Nations de Ginebra. El texto fue presentado por el Observatorio de la Diversidad y los Derechos Culturales (cuyas oficinas centrales se encuentran en el Instituto Interdisciplinario de Derechos �tnicos y Humanos en la Universidad de Fribourg) juntamente con la Organizaci�n Internacional de la Francofonia y la UNESCO. La Declaraci�n de Fribourg fue apoyada por m�s de cincuenta expertos en derechos humanos, as� como por una plataforma de ONGs.

La Declaraci�n es unos de los instrumentos clave para los derechos culturales que re�ne y hace expl�citos estos derechos que ya est�n incorporados de forma dispersa en numerosos instrumentos internacionales. El esclarecimiento es necesario para demostrar la importancia cultural de los derechos culturales, como tambi�n la de las dimensiones culturales de los dem�s derechos humanos. De hecho, la Declaraci�n invita a todos los actores a identificar y tomar en conciencia la dimensi�n cultural de todos los derechos humanos, con el fin de enriquecer la universalidad a trav�s de la diversidad, y de promover que toda persona, individual o colectivamente, lo haga propios.

La Declaraci�n se basa en la Declaraci�n Universal de Derechos Humanos de tal forma que los derechos culturales son parte de los derechos humanos.

�Art�culo 1 (Principios fundamentales)
Los derechos enunciados en la presente Declaraci�n son esenciales para la dignidad humana; por ello forman parte integrante de los derechos humanos y deben interpretarse seg�n los principios de universalidad, indivisibilidad e interdependencia.�

El documento hace una importante referencia al rol que tienen los derechos culturales en los diversos �mbitos como la prevenci�n de guerras, violencia y terrorismo, as� como en la educaci�n, la diversidad e la identidad cultural, etc. Tambi�n identifica la relaci�n de identidad y el patrimonio cultural, hace referencia a comunidades culturales, subraya la importancia de acceso y participaci�n en la vida cultural y cooperaci�n cultural.

La implementaci�n de los derechos culturales depende de todas personas y toda colectividad. As� como todos los actores del sector p�blico, privado y social tienen la responsabilidad de interactuar y tomar iniciativas para poner en pr�ctica esto derechos, asegurar su ejercicio y respeto a dichos derechos.

Por su lado, los actores p�blicos tienen la responsabilidad de integrar los derechos culturales en sus legislaciones, asegurar su respeto y salvaguardia. Las organizaciones internacionales en el marco de su competencia deben asegurar la conciencia de los derechos culturales y su inserci�n en otros instrumentos y controlar su desarrollo.

Documentos

Declaraci�n de Fribourg sobre derechos culturales

Abril 2008

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